jueves, 5 de noviembre de 2015

Tecnologías de la construcción


Tecnología en Gestión de Obras Civiles y Construcciones



DEFINICIÓN DEL PROGRAMA



El programa tecnológico de la Gestión de Obras Civiles y Construcciones, pretende formar personas lideres en la administración de las empresas del sector de la Construcción, que posean conocimientos básicos y específicos de cada área del saber y que se conjuguen en un profesional idóneo para la toma de decisiones en el campo administrativo de las empresas del sector de la construcción, que desarrollen y apliquen habilidades para una acertada toma de decisiones, que identifiquen procesos eficientes para aplicar tanto en lo administrativo como en el campo específico de las actividades del sector de la construcción.



OBJETIVOS



Formar profesionales integrales, que:



Posean actitudes gerenciales, para que se puedan desempeñar en diferentes cargos de una empresa constructora o en cualquier obra civil.

Desarrollen competencias como negociadores en proyectos inmobiliarios.
Incentiven empresas del sector de la construcción, que impulsen el desarrollo económico de las regiones.
Sean gestores, asesores, interventores de las obras que a nivel regional se planifiquen dentro de los diferentes Planes de Desarrollo Regionales.
PERFIL DEL ESTUDIANTE


Gestor de sus propia empresa y actividad administrativa en el sector inmobiliario o de la construcción.

Gestor de actividades comerciales y de mercadeo en empresas de insumos, productoras o improtadores de materiales artículos o tecnologías de la construcción. 
CARACTERIZACIÓN DEL ESTUDIANTE


La caracterización del estudiante es una encuesta que busca establecer el perfil socio-demográfico y educativo de los estudiantes asignados, a través del diseño y aplicación de la Prueba Única de Ingreso (PUI) para:



Planear y ejecutar los procesos de inducción.

Diseñar anticipadamente las estrategias pedagógicas que mejoren las posibilidades de permanencia en el sistema.
Propiciar la participación del estudiante en actividades relacionadas con su formación integral.
Medir el progreso formativo y socio-económico al egreso.
Analizar los resultados de los estudiantes en las pruebas Saber11, SaberPro, SPADIES, entre otros y entregar el reporte respectivo a la Coordinación Nacional del Programa.


PERFIL DEL EGRESADO



El egresado de la Tecnología en Gestión de Obras Civiles y Construcciones, tendrá la capacidad de interactuar adecuadamente en diferentes contextos y actividades propios del Sector de la Construcción:



Diseñar y gestionar su propia empresa en cualquier campo del sector de la construcción.

Desarrollar, analizar, difundir y aplicar el saber administrativo, innovando conocimientos que permitan la satisfacción del desempeño laboral en el campo técnico de las empresas del sector de la Construcción, responsabilizándose por el impacto social que producen en su propio contexto.
Analizar la proyección de nuevas oportunidades de negocios en empresas del sector de las obras civiles y asumirlas con espíritu emprendedor.
Desempeñar funciones de asistencia en actividades relacionadas con la ejecución y control de proyectos en el sector de la Construcción; en campos como la planificación del desarrollo urbano, el sector inmobiliario, entre otras.
Optimizar los recursos para lograr incrementar la productividad de las empresas a su cargo.
Conocer y manejar la normatividad aplicada al sector de la construcción y al inmobiliario.
Diversificar, investigar, diseñar, gestionar, asumir y asistir proyectos en empresas del sector de la construcción, que beneficien las comunidades.
Poseer capacidad y conocimientos para la rendición social de cuentas.  


http://estudios.unad.edu.co/tecnologia-en-gestion-de-obras-civiles-y-construcciones



http://ruvid.org/wordpress/wp-content/uploads/2012/05/Recortables-UA.jpg



Nuevas tecnologías, una salida a la crisis bienviviera



Una de las industrias vitales para la economía mexicana, la construcción de vivienda, vivió en 2013 uno de sus años más difíciles, y a pesar de que se está reactivando la inversión, para que exista un verdadero crecimiento los expertos aseguran que es momento de hacer un cambio cultura en la organización urbana y aplicar tecnología de la construcción.



Durante 2013, las vivienderas como Geo, Urbi y Homex tuvieron fuertes caídas en sus ventas e incluso sus operaciones accionarias fueron suspendidas de la Bolsa. Aunado a este mal tiempo que pasaron, el sector recibió las nuevas reglas del Plan Nacional de Vivienda que promueve el desarrollo ordenado y sustentable del sector,  para mejorar y regularizar la vivienda urbana y garantizar construcciones de calidad.



Como recordamos el problema de las vivienderas inició por una mala planeación. Durante el sexenio pasado se estimuló la construcción de vivienda horizontal de interés social y la empresas compraron terrenos baratos alejados de los centros urbanos para bajar los costos, confiando en que los gobierno locales tendrían la capacidad de dotarlos de toda la infraestructura básica: drenaje y alumbrado, y la población accedería a comprar casas alejadas de sus centros de trabajo a un menor precio. Ninguno de los escenarios se cumplió.



Otra de la problemáticas que enfrentó el sector fue la intensa construcción de vivienda horizontal (fraccionamientos familiares) en grandes urbes como el Distrito Federal que no alcanzaron a cubrir la alta demanda de la población.



Por ello, en el nuevo plan de habla del impulso de la vivienda vertical (edificios); sin embargo, en localidades de la República la venta de este tipo de vivienda es más difícil ya que nadie quiere vivir en un pequeño departamento cuando puede tener un patio o jardín.



En marzo pasado, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, dio a conocer un programa de impulso a la vivienda en 2014 que contempla 14,600 millones de pesos para la adquisición de vivienda nueva y usada; obras de mejoramiento, aplicación y autoconstrucción de casas, así como la compra de lotes con servicios básicos.



Nueva cultura, nuevos materiales

Todo este contexto, donde el sector se recupera de una fuerte crisis y el gobierno está haciendo una fuerte inversión, se ha convertido en la tormenta perfecta para el replanteamiento de cómo se fabrica el núcleo más importante de una urbe que se aspira llegue a ser una ciudad inteligente, donde todo debe interactúa de manera perfecta: la vivienda.


Esta tendencia de edificios inteligentes en ciudades inteligentes ha generado un ecosistema en el cual, científicos y empresarios han creado sistemas innovadores con una visión sustentable, que de alguna manera reduzca los costos de construcción y sea más eficiente.



Uno de ellos es la empresa mexicana iBuilTec, creadora de la tecnología de construcción en paneles conocida como Magpanel. Emilio Cohen, director general de la empresa, asegura que las vivienderas deberán aprovechar esta crisis para cambiar la cultura y empezar a usar tecnología que les ayude a edificar casas de mejor calidad, apostando a la verticalidad en las zonas urbanas y a la horizontalidad en las zonas rurales con una operación más limpia y rápida, que les permita protegerse financieramente, es decir, ir edificando conforme van sus ventas y no sobre inventariarse.



“El fracaso de grandes desarrollos, lejos de la ciudad, en terrenos baratos, no funcionó.  Ahora las viviendeeras deben acercarse a la mancha urbana.  Esto los obliga a que en vez de construir 3 mil viviendas en un extenso terreno, ahora deberán construir 400 o 300 en un terreno pequeño”, explica Cohen.



En este contexto, la empresa iBuilTec retomó el concepto de los paneles de los años 30 y mejoró su composición para ofrecer una solución de construcción limpia, rápida y sin necesidad de ladrillos, cemento o varillas.



Se trata de paneles interconectables – en proceso de patente- compuestos por placas de concreto de óxido de magnesio y al centro poliestireno expandido de alta densidad, unidos por conexiones metálicas. Un sistema muy similar a un Lego.



Este sistema permite cimentar hasta 6 niveles, reduce 80% los tiempos de construcción y un 35% los costos contra una edificación tradicional, ya que las piezas están cortadas y sólo se necesita ensamblarlas; es decir, que cualquier persona podría construir una casa con un manual y sin desperdicio de materiales.



Autoconstrucción, la otra opción

La construcción de viviendas en el país no recae nada más en las vivienderas. De acuerdo con el Consejo Nacional de Vivienda, el 70% de los hogares en el país recurre a la autoconstrucción, es decir que contrata a un arquitecto y a un maestro albañil para construir una casa desde cero o ampliar y mejorar su hogar.


Cohen explica que su solución funciona no solo para las vivienderas y para la construcción en la industria, también para la autoconstrucción. El Infonavit tiene muchos créditos listos para el mejoramiento y ampliación de vivienda, pero no ha encontrado la forma de que se vean reflejados porque para las personas es muy costosa una construcción tradicional y uno de los grandes temores es que una ampliación afecte a la vivienda o no resista a sismos o algún otro fenómeno natural.  Con esta nueva tecnología se garantiza una construcción por 35 años.



Te recomendamos leer: 10 mitos y realidades del crédito Infonavit



El experto da un ejemplo de los costos. Para construir un área de 10m2 con Magpaneles se necesita de cuatro personas y se levanta en 2 días, el costo por metro cuadrado en obra blanca (porque no hay obra negra con este sistema) es de aproximadamente 2,800 pesos por m2; es decir que su costo puede ser de 30 mil pesos, un ahorro de casi 25% contra una construcción tradicional que necesita de contratar un arquitecto, albañil, cemento y tabique.



Además, el sistema Magpanel promete funcionar como un termo, aislando el calor 8 veces más que una construcción tradicional; por lo que la necesidad de voltaje será 80% menor a una construcción tradicional; además de que el sistema busca que las ecotecnicas (paneles solares, biodigestores, azoteas verdes, etcétera) sean eficientes.



Tecnología que se está adoptando en el mundo

iBuilTec ganó en 2011, el Premio de la Unión Europea a la Mejor Tecnología de Construcción Sustentable y la construcción de una planta por parte del gobierno polaco que ya construye 3 mil viviendas con esta tecnología. Dicha tecnología, certificada para toda la Unión Europea, tiene su planta de producción en Tlanepantla, Estado de México, y actualmente se construirán 5 mil viviendas en República Dominicana a través de una organización no gubernamenta.


Aunado a esto, cuentan con una planta productiva móvil –un contenedor de 40 pies- que pueden instalar en un día en caso de que haya contingencias en algún estado de la República, ya que como es bien conocido en este tipo de desastres la reconstrucción de casas se puede tardar más de un año.




Nuevas tecnologías sobre la construcción de viviendas El acto de inauguración de las jornadas, que se celebra hoy en el instituto del CSIC, contará, entre otros, con la asistencia de la directora general de Arquitectura, Vivienda y Suelo, Pilar Martínez; la vicepresidenta de Transferencia e Internacionalización del CSIC, Alicia Castro; el viceconsejero de Transportes ENVIADO POR: ECOTICIAS.COM / RED / AGENCIAS, 22/11/2013, 08:06 H | (2815) VECES LEÍDA El Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid acoge hoy y mañana la celebración de unas jornadas internacionales de investigación en construcción bajo el título Vivienda: pasado, presente y futuro. Temas como la eficacia energética, la vivienda social, viviendas personalizadas, eco sostenibilidad, normativa y calidad, nuevos materiales, efectos acústicos y térmicos, aislamientos, rehabilitación y restauración, centrarán las conferencias organizadas por la Fundación Eduardo Torroja, cuyo propósito final es detectar problemas y ofrecer soluciones.   El acto de inauguración de las jornadas, que se celebra hoy en el instituto del CSIC, contará, entre otros, con la asistencia de la directora general de Arquitectura, Vivienda y Suelo, Pilar Martínez; la vicepresidenta de Transferencia e Internacionalización del CSIC, Alicia Castro; el viceconsejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda de la Comunidad de Madrid, Borja Carabante, y el rector de la Universidad Politécnica de Madrid, Carlos Conde. Asimismo, asistirán los embajadores y representantes de seis embajadas: Estados Unidos, Países Bajos, Suecia, Japón, Italia, Reino Unido y Alemania.   “El objetivo de las jornadas es continuar trabajando tras las huellas de Eduardo Torroja (1899-1961), difundiendo su modelo específico de pensamiento y actuación, en el que la arquitectura y la ingeniería se unen como eslabones de una misma cadena, forjada con la innovación como motor de su progreso al servicio de la sociedad”, señala José Antonio Torroja, presidente de la Fundación Eduardo Torroja.   Las jornadas contarán con conferencias plenarias de arquitectos, ingenieros e investigadores como Luis Fernández Galiano, Ricardo Aroca, José Calavera o Pepa Cassinello, Bill Addis, André Guillerme, Tulia Iori y Dirk Bühler, entre otros, que abordarán los problemas de la vivienda tras la II Guerra Mundial en sus países.   La industrialización de la vivienda   En 1949, la demanda de viviendas se había incrementado y los sistemas constructivos tradicionales no podían hacer frente a este problema. Tras la II Guerra Mundial, los sistemas de industrialización experimentaron un gran desarrollo en muchos países, lo que contribuyó a tejer un amplio abanico de alternativas que respondían a los recursos materiales, técnicos, industriales y políticos de cada país.   En el marco de estas conferencias se podrá visitar una exposición titulada Eduardo Torroja y la industrialización de Viviendas tras la Segunda Guerra Mundial/1949, dedicada a la estrategia seguida por el ingeniero y arquitecto, que aquel año, al frente del Instituto que hoy lleva su nombre, convocó el inédito Concurso Internacional de Industrialización de Viviendas, al que se presentaron 89 propuestas de 17 países, para iniciar el camino hacia la industrialización de la vivienda en España.   La exposición muestra una selección de los proyectos inéditos hallados en el archivo Eduardo Torroja del Instituto de Ciencias de la Construcción. “Pone de manifiesto el alcance de la vanguardia de la industria de la construcción a nivel internacional en aquellos momentos, así como el esfuerzo que realizaron diferentes países para buscar adaptar sus sistemas industrializados y patentes al caso específico de España”, señala Pepa Cassinello, comisaria de la muestra.   Además, las fundaciones Eduardo Torroja y Juanelo Turriano han editado el libro Eduardo Torroja 1949: Strategy to Industrialise Housing in post-World War II, cuyos autores son Pepa Cassinello, Virtudes Azorín, Ángela Sorlí y Natalia Cassinelo. También han participado especialistas a nivel internacional como Norman Foster, Roberto Gargiani, Anna Rosellini, Tulia Iori, Sergio Poretti, Dirk Bühler, Andre Guillerme, Bill Addis, José Calavera, David Fernández Ordoñez, Antonio Fernández Alba, Rafaél Fernández Sánchez, Alex Hückler y Mike Schlaich.



http://www.ecoticias.com/bio-construccion/86078/noticia-medio-ambiente-Nuevas-tecnologias-construccion-viviendas




http://www.bunker-teksped.com/img/pr/intonacatrici/s8ev/s8ev02.jpg
Las nuevas tecnologías y su aporte en la construcción de paz



El concepto que aparece con más frecuencia a lo largo de los acuerdos alcanzados hasta ahora en La Habana es el de la participación ciudadana. Esto significa que la reforma rural integral acordada en el primer punto de la agenda, los programas de sustitución de cultivos ilícitos o las medidas que se adopten para reparar a las víctimas, entre otros temas, requerirán que la ciudadanía se movilice para decidir la forma en que se pondrá en marcha la implementación de estas políticas. Tal movilización deberá involucrar a la población que vive en las zonas más golpeadas por el conflicto, al igual que a muchos otros sectores de la sociedad, sobre todo si se entiende la construcción de la paz como una oportunidad para llevar a cabo grandes cambios.



Sin embargo, en un contexto de desconfianza y de múltiples conflictos como el que tiene el país y que se traduce en obstáculos importantes para la participación, esta no siempre logra los niveles y calidad que se requieren para desarrollar los procesos de deliberación como los que precisa la construcción de la paz. Por tanto, será necesario recurrir a acciones innovadoras que permitan superar estos obstáculos, cambiar las formas de relacionamiento de la ciudadanía y generar una mayor inclusión ciudadana en las diferentes fases de la gestión pública. Durante los últimos años, las tecnologías de la información y las comunicaciones han mostrado su capacidad de contribuir al logro de tales objetivos.



Estas tecnologías se han posicionado como un eje fundamental en los procesos de movilización ciudadana a lo largo del mundo. Su impacto fue fundamental en crisis políticas como las de Irán, Túnez y Egipto a partir de su contribución a coordinar a diferentes actores en torno a los espacios físicos de reunión, la difusión de videos y audios de los acontecimientos diarios, o los foros de discusión en blogs y redes sociales que terminaron motivando a muchos otros ciudadanos a unirse a la movilización. En Islandia, de forma similar, luego de la crisis financiera de 2008 se abrieron múltiples espacios virtuales para la deliberación ciudadana a los que se vincularon cientos de miles de personas, y que culminaron en reformas legales.



Pero no solo en momentos de turbulencia política y económica se usan estas herramientas. También han contribuido a recoger información de forma rápida para atender víctimas de desastres naturales en el sureste asiático y georeferenciar datos sobre deforestación en el Amazonas, como lo hizo la comunidad indígena Surui en una alianza con Google, con lo que han facilitado la acción por parte de las autoridades. De igual forma, cada vez son más utilizadas para apoyar con asistencia técnica e información a los campesinos en sus procesos productivos, o para agilizar la toma de decisiones colectivas en escenarios de planeación del desarrollo local y en los que se discute la asignación de rubros del presupuesto público. Casos como el de los presupuestos participativos digitales en la ciudad brasilera de Belo Horizonte son de los más destacados.



Ejemplos como estos muestran que las tecnologías de la información y las comunicaciones no solo facilitan la tarea de informar a la ciudadanía acerca de las decisiones de política, sino que también la hacen partícipe, permiten el desarrollo de proyectos de colaboración entre ciudadanía y autoridades y, finalmente, empoderan al ciudadano acerca de la construcción de lo público.



Es en ese ámbito donde cobran importancia las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para la construcción de la paz. La participación ciudadana, como está establecida en los acuerdos de La Habana, implica retos enormes. Uno de los más importantes es lograr una participación verdaderamente incluyente; que todos los ciudadanos sientan que existe una oportunidad real de vincularse a espacios de participación y que esta les permite incidir en la forma como se construye la política pública en el país; es decir, cambiar la idea de que la participación privilegia solo a algunos actores.



Otro reto importante es lograr que la ciudadanía participe en el control a la gestión pública. Una de las preocupaciones con la llegada de grandes cantidades de recursos como las que se requerirán para las transformaciones territoriales asociadas a la construcción de la paz, es la corrupción. Sin embargo, se ha mostrado que en la medida en que los ciudadanos participen de forma más activa en la toma de decisiones y en el seguimiento a los planes y programas que se llevan a cabo sobre sus comunidades, es menor el riesgo de que haya un uso indebido de los recursos públicos o de que estos se terminen perdiendo. Algunas experiencias recientes de nuevas tecnologías diseñadas para el seguimiento a la implementación de políticas muestran su aporte en empoderar a la ciudadanía, mejorar los indicadores de ejecución y, por ese camino, reducir la corrupción.



Hacer que la ciudadanía no sea una simple receptora de decisiones que se toman en otros niveles, sino que realmente participa en el diseño, ejecución y seguimiento de las políticas obliga a enfrentar estos retos. De esta forma, una apuesta por las nuevas tecnologías, orientadas hacia una mayor y mejor participación ciudadana, contribuye a los cambios que requiere el país de cara a la construcción de la paz.



En un futuro escenario de construcción de paz, la ciudadanía debería recibir información sobre espacios de participación a través de mensajes de texto, poder priorizar proyectos desde sus teléfonos celulares, o ver los avances de la implementación de los acuerdos en pantallas de fácil acceso para todos. Igualmente, a partir de nuevas aplicaciones para dispositivos móviles, deberá ser posible recolectar información de forma masiva sobre presencia de cultivos ilícitos, o sobre la situación de los desmovilizados. Más aún, estas tecnologías tienen potencial para contribuir al trabajo que vienen desarrollando los medios convencionales, como es el caso de las emisoras comunitarias.



Así, los espacios que crean las nuevas tecnologías para la participación son hoy un complemento esencial a los espacios presenciales y herramientas físicas con los que históricamente se ha desarrollado la participación ciudadana.



Sus instrumentos permiten ir mucho más allá de las fórmulas que han impedido una mayor inclusión e incidencia ciudadana en las políticas, y crean innumerables posibilidades para empoderar a la ciudadanía y llevar a cabo una gestión pública que refleje fielmente los intereses ciudadanos. En el contexto actual del país, por tanto, una apuesta por las nuevas tecnologías para la participación ciudadana es una apuesta por una democracia más amplia y por la construcción de la paz; justamente lo que se persigue con la futura implementación de los acuerdos de La Habana.



http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/proceso-de-paz-aporte-de-las-nuevas-tecnologias/16189180




https://esp.rt.com/actualidad/public_images/12d/12db14fb440e5ff59d55b17609746622_article.jpg


Nuevas tecnologías en la construcción: el futuro ya llegó


Por Ricardo Goya 



El cambio tecnológico en la industria de la construcción ya es una realidad también en los desarrollos inmobiliarios de Corrientes y Chaco, pues promete sumar ahora licitaciones específicas para viviendas sobre la base de la experiencia ya aquilatada en la construcción de barrios, hospitales y centros de salud.



El reemplazo de los sistemas tradicionales de mampostería mereció hace años la incorporación de bloques de isopor sobre vigas pretensadas para el volcado de lozas, un cambio que desplazó totalmente los ladrillos cerámicos tradicionales. 



Ahora, la utilización de bloques de hormigón y paneles de isopor con malla metálica de la tecnología Emmedue confirman una tendencia de recambio que se apoya en claros datos de desempeño y rendimiento. 



En Corrientes, la empresa MNS se concentra en la producción industrial de los bloques de hormigón con los que ya se levantaron varios edificios de primera categoria en esa capital y en Resistencia. 



“Estamos trabajando desde hace un tiempo con esta nueva tecnología y la verdad es que el resultado es una obra más limpia y más rápida, con lo cual se reducen costos y se logran mejorar otras prestaciones de los edificios”, confirma la desarrolladora inmobiliaria Graciela Montanaro, dando cuenta de las torres levantadas por la constructora AEP en ambas capitales, con la eventual combinación de paneles de alta aislación térmica y acústica para divisorias interiores, que de este modo se pueden personalizar en cada ambiente de acuerdo con el gusto y preferencia de los compradores. 



Las torres Newen de Corrientes, el complejo turístico El Cairel en Paso de la Patria, la Torre Vista en Resistencia y los proyectos en progreso del edificio Boulevar Sarmiento y Residencias Prisma dan testimonio del cambio y la aplicación combinada o independiente de estas nuevas alternativas constructivas. 



“Se combinan materiales, se posibilita el diseño personalizado de los ambientes internos y se logra una muy buena aceptación ante la posibilidad de vivir en pleno centro de cada ciudad sin sufrir impacto acústico del tránsito y sin necesidad de afrontar costos de mantenimiento y fallas, lo que deviene en la fidelización de clientes que esperan nuevos desarrollos”, valora Montanaro. 



En el Chaco, la utilización de nuevas tecnologías como la Emmedue de paneles de isopor con malla de acero y revestidos con cemento proyectado ya dio muestras de eficacia con la rápida construcción de miles de viviendas, hospitales y centros de salud en toda la provincia con la operatoria original del programa Sueños Compartidos. 



Con la disolución de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, la continuidad del programa fue asegurada por las firmas agrupadas en el Centro de Empresas Constructoras. La versatilidad del material, sus cualidades de aislación térmica y acústica, la posibilidad de una rápida capacitación de mano de obra en su manejo, y, especialmente, la drástica reducción de los plazos de ejecución, convencieron a empresarios y funcionarios de la conveniencia de la alternativa, a tal punto que se promovió la radicación de una fábrica local de paneles que abastecerá la construcción de otras nuevas 200 viviendas del mismo programa. 



Promoción y financiamiento 



La experiencia desarrollada por las empresas locales en la continuidad del Programa Sueños Compartidos animó ahora a sus titulares a encarar proyectos de diferente envergadura y evaluar utilizarla en desarrollos inmobiliarios, considerando que estas tecnologías también son ahora aceptadas por los bancos para otorgar financiamiento hipotecario. 



“Hoy en el Chaco somos líderes en el uso de esta tecnología del sistema Emmedue, que demostró gran ductilidad y permite un nivel de terminación similar al tradicional. Este grupo de empresas constructoras está desarrollando alternativas de utilización porque el mismo sistema financiero acepta este tipo de tecnología para financiar unidades nuevas con hipotecas”, anota Rubén Sinat, titular de Patagonia Construcciones, integrante del CEC y responsable del desarrollo de numerosas torres de departamentos en Resistencia. 



Bloques, paneles, cemento celular 



Los bloques de hormigón y los paneles de la tecnología Emmedue no son las únicas versiones de nuevas tecnologías a disposición de la construcción regional. 



Empresas proveedoras locales ya comenzaron a importar paneles brasileños de durlock para exteriores, que montados en estructuras de aluminio como los destinados a interiores, cuentan con una capa de aislación externa y relleno aislante interior que les otorgan gran durabilidad y aislamiento. 



Una nueva fábrica del grupo Warbel en las instalaciones que ocupara Supercemento, sobre la ruta 11 en el acceso de Resistencia, podrá comenzar a producir en breve el primer cemento celular local que se podrá a disposición de la construcción del NEA. 



Se trata de una mezcla hidrofugada que permite la fabricación de bloques de hormigón de reducido peso e igual resistencia que la versión convencional, ya de amplia utilización en el resto del mundo. 



“La incorporación de nuevas tecnologías permite una importante reducción de los costos de construcción y recupera la rentabilidad perdida para las empresas por el aumento de los materiales contra precios que hoy el Estado no puede modificar”, señala el vicepresidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Constructoras (Apymec), René Zampar. 



Esta entidad realiza hoy una jornada sobre la materia, en la que pretende congregar a contratistas, provedores y funcionarios a discutir el recambio tecnológico y definir mecanismos de contratación específicos para la construcción de viviendas (ver aparte). 



Con el factor tiempo condicionando la rentabilidad como nunca antes por la dinámica de los costos, la llegada de las nuevas tecnologías y materiales para la construcción parece presentar hoy un punto inicial, pero sin retorno. 



Rapidez, eficacia y versatilidad en los materiales se suman a una mayor especialización de la mano de obra involucrada, que puede trabajar sin demoras y menores riesgos. Proveedores y fabricantes ya se encolumnan y apuntalan el cambio que asegura un pronto paso a la historia de las tecnologías tradicionales.



http://www.diarionorte.com/article/78797/nuevas-tecnologias-en-la-construccion-el-futuro-ya-llego



https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/ca/Roemerkran.jpg


opinión:


 Debes tener en cuenta los extremos del puente a donde irán en cerros?, debes ser cuidadoso en esto ya que si es zona de sismos deben tener anclajes neumáticos a la roca dura permitiéndose buena flexibilidad y la onda sísmica sea amortiguada. Otro factor a tener en cuenta es el tipo de obra a realizar, el tipo de material usar.


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